PRÁCTICA 3. EL CUENTO

¡Buenas tardes chicos/as!

En la práctica de hoy, hemos tenidos que pensar y recodar la primera persona que nos contó un cuento, qué cuento nos contó y cómo nos lo contó. Ibamos escribiendo a la vez que la maestra nos iba haciendo preguntas para ir ayudándonos y guiándonos en la redacción.

A continuación expongo mi recuerdo:

En mi caso, yo recuerdo a mi papá, él me contaba el cuento de "Los 3 cerditos". Él tenía una voz firme pero transmitía tranquilidad y dulzura. Mi papá es un hombre fuerte, pelirrojo, con pecas y pelo rizado. Antes de dormirme, cada noche, y una vez terminado el cuento, me daba un beso en la frente. Mientras me iba contando el cuento, él iba cambiando la voz y dandole entonación en diferentes momentos del cuento y eso hacía que a mi me llamará mucho la atención y me gustara mucho escucharlo.

Mi papá me contaba el cuento por la noche, en mi cuarto, a veces con la luz encendida y otras veces con la luz apagada. Siempre nos lo contaba a mi hermano y a mi juntos metidos en la cama bien acurrucados, pero esto sólo ocurría los lunes.

Mientras me contaba el cuento, me transmitía tranquilidad, amor, disfrutaba con él, me daba placer la forma en la que me contaba el cuento, pero me transmitía algo de tristeza y intriga por saber qué es lo que iba a pasar con la casa de los 3 cerditos. Además, el hecho de que mi padre me contara el cuento me transmitía felicidad, ya que, mis padres trabajan todos los días y yo vivía con mi abuela, entonces, el único día que estaba con ellos era el lunes.

He recordado estos momentos por lo comentado anteriormente. Mi papá siempre ha sido "mi persona favorita", "mi debilidad" y el no poder pasar el tiempo que me gustaría con el ha sido una cosa que me ha marcado mucho y me ha echo estar triste en algunos momentos, ya que, yo veía que mis amigos siempre llegaban contando cosas que habían echo con sus papás y yo no.

Compartir este tiempo con mi padre era un momento muy especial.

Una vez realizado esto, hicimos una puesta en común con un compañero de clase y después con toda la clase y dijimos una palabra con la que nos quedáramos de nuestro recuerdo.
Mi compañera eligió la palabra tranquilidad y yo la palabra amor y con esas dos palabras elegimos un título para el que después sería nuestro cuento. A continuación os muestro el cuento creado por nosotras.


"LA TRANQUILIDAD SE BASA EN EL AMOR"

Juan era un niño de 3 años que vivía en un poblado alejado de la ciudad. Él era un niño muy divertido y alegre al que le encantaba jugar con sus juguetes, en especial con Pepito, un conejo de peluche con el que se sentía protegido y con el que creaba sus propias canciones y dormía.

Después del verano Juan tenía que entrar por primera vez en el colegio. Al principio no se lo tomó del todo bien ya que estaba un poco triste porque durante el verano había visto muchas peleas de sus padres. Los primeros días Juan no paraba de llorar desde que su mamá lo dejaba en el colegio hasta que lo recogía. Él no hablaba ni jugaba con la maestra ni con sus compañeros, sólo mencionaba el nombre de Pepito.

Conforme fueron pasando los días, Juan fue cambiando su actitud y empezó a jugar con sus compañeros y a ser el niño divertido que siempre había sido. Pero al pasar varias semanas volvió a mostrar la actitud de los primeros días. Fue por esto por lo que la maestra le preguntó:


              - “Juan, ¿qué te ha pasado para que vuelvas a estar así?”
              Juan le contestó - “mis padres han vuelto a discutir y me han dicho que ya no van a estar       juntos".

La maestra viendo la situación en la que Juan se encontraba, se reunió con sus padres y les comentó que el niño estaba pasando en casa por un momento complicado debido a su separación y que esto lo estaba reflejando en su actitud en el colegio. Además de esto, les propuso a que entre todos tenían que buscar una solución que hiciera que Juan cambiase. Pero el enfado entre los padres de Juan era tan grande que no eran capaces de llegar a un acuerdo que ayudara a Juan.

La maestra se fue muy triste tras aquella reunión, pues no consiguió que los padres de Juan cambiasen y que él se sintiera mejor con ello. Por eso pensó y decidió que ella misma iba a buscar y encontrar una solución para este problema.

Ella permitió que Juan llevara al colegio a su peluche favorito, a Pepito, aquel al que no paraba de llamar y con el que se sentía tan seguro y feliz. Incluso hizo que Juan intentara participar lo máximo posible en clase, se sintiera protagonista en algunas tareas y se relacionase con sus compañeros formando grupos. Pese a esto, había algo en Juan que le hacía mostrarse tímido y apartado de sus compañeros.

Un día, Juan volvió a llegar muy triste a la escuela y entonces la maestra se acercó a él y le preguntó:
          - “Juan, ¿te pasa algo?”
    Juan le contestó - “Sí señorita, cuando estoy en el colegio a veces me lo paso bien, pero         cuando llego a casa mi mamá sólo me riñe y se enfada conmigo, al igual que mi papá”

Entonces la maestra comenzó a pensar en cómo podía ayudar a Juan, ya que se dió cuenta que él solo era feliz durante las horas de colegio. Fue por esto por lo que habló con sus padres y les dijo que iba a organizar una excursión la semana que viene a la que los padres tendrían que ir y acompañar a sus hijos.

El día de la excursión, los padres de Juan vieron que la actitud que mostraba su hijo con sus compañeros era muy diferente a la que mostraba en casa y entendieron que algo iba mal, por eso fueron a hablar con la maestra.


             - “Ahora entendemos tu preocupación por nuestro hijo. El se muestra muy diferente en casa y nosotros no hemos sido capaces de verlo”, dijeron los padres de Juan.

El plan de la maestra era ese, que los padres de Juan reconocieran que algo pasaba con su hijo y que esto impulsase su cambio, pues con solo pensaban en su separación y de ahí la actitud de Juan, pues se sentía solo.

Pasaron los días y la maestra volvió a notar un gran cambio en Juan, incluso se mostraba mucho más extrovertido con sus compañeros, siempre intentaba participar y vió como su autoestima mejoró. Es por eso por lo que tanto el bienestar como la tranquilidad se basa en el amor.




IRENE BEGINES  NUÑEZ
ANA GRANADO DORANTES



Con esta práctica, he revivido sentimientos y recuerdos que hacía mucho que no pensaba, me ha llevado hacia mi infancia y me ha echo recordar momentos muy bonitos. Además, me ha echo ver la importancia que puede tener un cuento, la forma de contarlo, el lugar donde contarlo, el contexto del cuento para un niño. 

Me ha parecido una práctica super interesante, ya que,  siempre he considerado la lectura algo super aburrido y nunca me ha gustado leer pero, después de esta práctica, me he dado cuenta de que la escuela es un factor fundamental para hacer que el niño le guste la lectura, ya que, en la escuela a mí siempre me solían obligar a leerme un libro y hacerme un examen sobre él y considero que las cosas por obligación no causan ni interés, ni ilusión. 

En mi futuro docente, me gustaría ofrecerle a mis alumnos, todos y cada uno de los medios de lecturas, los tipos de libros que existen y exponérselos de forma que se sientan atraídos por ellos y les enganche a la lectura, además de proporcionarle la libertad de elegir que tipo de cuento leer y  como hacerlo, disfrutándolo en cada momento. 

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